Los virus son programas capaces de auto reproducirse copiándose en otro programa al que infectan, todo ello sin conocimiento del usuario. Para que su creación y difusión sea penalizada, algunos países ya han creado ciertas normas. Es el caso de Estados Unidos, que en 1994 adoptó el Acta Federal de Abuso Computacional que modificó al Acta de Fraude y Abuso Computacional de 1986, con el fin de eliminar los argumentos acerca de qué es y qué no es un virus, un gusano, un caballo de Troya. La nueva acta abarca la transmisión de un programa, información, códigos o comandos que causan daños a la computadora, a los sistemas informáticos, a las redes, información, datos o programas. Esta nueva ley es un adelanto, ya que se encuentra directamente en contra de los actos de transmisión de virus.
El Acta de 1994 diferencia el tratamiento a aquellos que de manera temeraria lanzan ataques de virus, de aquellos que lo realizan con la intención de causar pérdidas: para los que intencionalmente causan un daño por la transmisión de un virus, el castigo es de hasta 10 años en prisión federal más una multa; y para los que lo transmiten sólo de manera imprudente, la sanción oscila entre una multa y un año en prisión.
Así como este país ya ha adoptado medidas en contra de los virus informáticos, muchos otros también lo han hecho, como por ejemplo Alemania, Austria, Gran Bretaña, Holanda, Francia, España y Chile, todos para contribuir a un acercamiento más responsable a este creciente problema.
Asimismo, en materia de estafas electrónicas, fraudes y otros actos dolosos relacionados con los dispositivos de acceso a sistemas informáticos, la legislación estadounidense sanciona con pena de prisión y multa, a la persona que defraude a otro mediante la utilización de una computadora o red informática.
El Acta de 1994 diferencia el tratamiento a aquellos que de manera temeraria lanzan ataques de virus, de aquellos que lo realizan con la intención de causar pérdidas: para los que intencionalmente causan un daño por la transmisión de un virus, el castigo es de hasta 10 años en prisión federal más una multa; y para los que lo transmiten sólo de manera imprudente, la sanción oscila entre una multa y un año en prisión.
Así como este país ya ha adoptado medidas en contra de los virus informáticos, muchos otros también lo han hecho, como por ejemplo Alemania, Austria, Gran Bretaña, Holanda, Francia, España y Chile, todos para contribuir a un acercamiento más responsable a este creciente problema.
Asimismo, en materia de estafas electrónicas, fraudes y otros actos dolosos relacionados con los dispositivos de acceso a sistemas informáticos, la legislación estadounidense sanciona con pena de prisión y multa, a la persona que defraude a otro mediante la utilización de una computadora o red informática.

No hay comentarios:
Publicar un comentario